lunes, 9 de marzo de 2009

Verdades masculinas


Los hombres siempre se meten de cabeza en todo lo que hacen. Es una lástima que no se dediquen a hacer pozos.

El único momento en que una mujer puede cambiar a un hombre es cuando él todavía usa pañales.

Para algunos hombres, el matrimonio es la manera más cara de lograr que le laven la ropa gratis.

Más vale que algunos hombres no entren en la cocina, porque son capaces de quemar la ensalada.

Hay un montón de palabras que se pueden usar para describir a un hombre- fuerte, audaz, valiente, inteligente, adorable. Todas son erróneas e incorrectas, pero aún así se pueden usar..

A los hombres no les importa saber qué dan en la tele. Lo único que quieren saber es que más dan en la tele.


Hay hombres que dan dinero con la misma frecuencia con que donan sangre.

Fue amor a segunda vista. La primera vez que él la vio no sabía que ella tenía tanta plata.

La mujer que imita al hombre carece totalmente de ambición.

Él era tan bruto que devolvió el libro "Mujeres que aman demasiado" porque no tenía el listado de teléfonos de esas mujeres.

Si los hombres tuvieran la menstruación, las toallitas masculinas y los tampones serían suministrados por el estado de manera gratuita porque sería algo que necesitarían todos.

El mejor amigo del hombre es el perro, porque a los hombres les encantan los amigos que duermen en el piso, les destrozan el diario y le cagan la alfombra.

Anoche tuve ganas de ver algo tonto y simple en la televisión. Entonces lo senté a mi novio delante de ella, y me quedé viéndolo.


El problema con los pocos hombres inteligentes es que no demuestran serlo.

Si la naturaleza quisiera que las tareas domésticas las hagan las mujeres, el sexo femenino nacería con seis manos-


Detrás de todo gran hombre hay una mujer sorprendida.


Los hombres son como los baños: los que no están ocupados, son un asco.


Cuando un hombre sale por primera vez con una mujer, se pregunta si le irá bien. Una mujer ya sabe.


Cuando una mujer le sirve el té a su marido puede ser por dos motivos: o la tetera es nueva o el marido es nuevo.

Los hombres son sensibles de maneras raras. Si hacen un fuego y no se quema el tronco que ellos pusieron, lo sienten como una afrenta personal. Y si el cable roto no era el que ellos decían, peor aún.

Los trajes de baño de las mujeres se dividen en dos modelos: los que hacen gorda y los que no hacen tan gorda. Los de los hombres se dividen en los ridículos y no tan ridículos.

Lo que no se entiende es que con tantos años de avances tecnológicos en la era moderna, los hombres sólo se sientan importantes si llevan una carísima tira de tela atada alrededor del cuello.

Detrás de cada gran mujer hay un hombre protestando porque ella lo ignora.

Los hombres con aros son los mejores candidatos, porque ya conocen el dolor y saben dónde comprar joyas.

Al asado lo hacen los hombres porque solo les gusta cocinar cuando implica riesgo.

Los hombres son como los lugares en un estacionamiento: los mejores ya están ocupados, y los que quedan son para personas discapacitadas.

Los hombres son la prueba viviente de que existe la reencarnación. ¡No se puede ser así de tonto en una sola vida!.


No está bien casarse con un hombre por su dinero. Pero si no queda otra manera de conseguir plata...

Los hombres son como los albañiles: se pasan la mitad de la vida en ferreterías y la otra mitad en el baño.

Un mundo sin hombres sería un sitio lleno de paz y de gordas felices.


Si querés saber por qué los hombres son el sexo opuesto, opiná delante de ellos,

Un impotente no asumido es el tipo al que, cuando no le pasa nada en la cama, te pregunta: “¿Esto te pasa muy seguido?”.

Los teleteatros son ficticios, porque en la vida real no hay hombres cariñosos fuera de la cama.

El trabajo de una mujer nunca termina porque siempre le falta hacer lo que le pidió al marido que hiciera.

Si pudieron llevar a un hombre a la luna, ¿por qué no los llevan a todos?

Los hombres guardan un muestrario de todo lo que comen. Se llama “corbata”.

El replay de los partidos de fútbol existe porque los hombres olvidan cada jugada cinco segundos después de haberla visto.

No existen hombres que sean “diamantes en bruto”: el tipo que no es una joya, es un cascote.

Un hombre solo, habla del tiempo. Dos, hablan de fútbol. Tres, fingen saber algo de política y cuatro, simplemente se emborrachan.

No hay que pegarle a un hombre con anteojos. Es mejor con un palo de amasar.

Existen solamente dos clases de mujeres: las que no quieren casarse y las que quieren divorciarse.

La mujer que imita al hombre carece totalmente de ambición.

No existe el hombre perfecto. Sólo hay hombres normales con pequeñas imperfecciones: un cerebro pequeño, un pito pequeño y un pequeñísimo sueldo.


Hay mujeres que dejan de fumar pegando la foto del marido en el paquete de cigarrillos.

Los hombres son tan vagos que en la lápida habría que escribirles: “Aquí siguen descansando sus restos”.

La mayoría de las mujeres aún tienen que encontrar un sólo hombre sin el cual no puedan vivir.

Tengo dos meses de vida: es lo que dura la gira de mi marido.

La liberación femenina llegará el día en que una idiota consiga un cargo gerencial tan rápido como lo consigue un idiota.

Hay tan poca diferencia entre un marido y otro, que divorciarse sólo le sirve a los abogados.

Lo que a ella le gusta de él es que él la incita a ser feliz: Lejos de él, por supuesto.

Nunca le digas a tu marido que es ignorante: no entendería el significado de la palabra.

Los hombres son esos seres que comen con los dedos y hablan con los cubiertos.

Podés saber que tu marido preparó ensalada porque no hay olor a quemado en la casa.

Para un hombre es mejor quedarse callado y parecer un tonto que abrir la boca y despejar toda duda.

Cuando no queda más nada para decir, siempre hay un hombre que lo dice.

Amar es ser juntos una misma persona. Preferiblemente, la mujer.

El amor es el esfuerzo que hace una mujer para conformarse con un sólo hombre fallado.


Si el hombre adecuado no llega, no te preocupes. Hay muchos destinos peores. por ejemplo, que llegue el hombre equivocado.



Las mujeres tienen muchos defectos, los hombres solo dos: todo lo que hacen y todo lo que dicen.


Las mujeres solteras se quejan de que los hombres buenos están casados, las mujeres casadas se quejan de sus maridos. Esto prueba que los hombres buenos no existen.



¿Por qué los hombres son como los ovnis? Porque no se sabe de donde vienen, cual es su misión, ni cuanto tiempo van a quedarse.



¿ Por que los hombres son como el clima? Porque hagas lo que hagas no podrás cambiarlo.


Antes de que el dinero fuera inventado ...¿Qué le veían las mujeres a los hombres?



¿Por que Dios creó primero al hombre que a la mujer? ¡Porque con el error se aprende !


Si un hombre te dice que necesita espacio, dejalo afuera.

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